Retomamos nuestro Mosaico Andaluz
Publicado en Noticias · 27 Septiembre 2026
Ayer vivimos una tarde verdaderamente inolvidable en el Teatro Tomasa Cuevas de Les Corts, donde la Casa de Andalucía en Barcelona recuperó, después de muchos años, uno de los eventos más entrañables y emblemáticos de nuestra historia: el Mosaico Andaluz de Otoño.
Con este esperado regreso del Mosaico Andaluz, la Casa de Andalucía en Barcelona quiso sumarse también a la celebración de las fiestas de la Mare de Déu de la Mercè, Patrona de Barcelona, una festividad profundamente arraigada en el corazón de la ciudad. De este modo, la cultura andaluza y la tradición barcelonesa volvieron a darse la mano en una jornada de convivencia, arte y emoción, reforzando los lazos de unión, respeto y hermandad que siempre han caracterizado a nuestra entidad y a su compromiso con la vida cultural de Barcelona.
Desde 1969, año de la fundación de nuestra entidad, este espectáculo ha formado parte de la vida cultural de la Casa, reuniendo sobre un mismo escenario a artistas comprometidos que, con su arte y generosidad, siempre han estado dispuestos a hacer feliz al público y a respaldar la labor de las entidades culturales. Por diferentes circunstancias y, especialmente, por problemas de espacio que se agravaron poco antes de la pandemia, este querido encuentro dejó de celebrarse. Por eso, la emoción de volver a verlo hecho realidad fue mayor.
La gala contó, además, con una magnífica novedad. Por primera vez, dos grandes profesionales de la comunicación, Leo Rodríguez y Ana Torres Ambrojo, compartieron la presentación del espectáculo. Ambos guiaron el acto con elegancia, cercanía, sensibilidad y categoría, realzando los valores y la trayectoria de cada artista con el cariño y el respeto que merecen.
El programa se abrió con la fuerza y el colorido del Cuadro de Baile MATICES, que dio paso a la actuación de Leo Rodriguez, iniciando así una tarde llena de talento y emociones. A continuación, la gran Trasformista nelly, con su extraordinaria capacidad para conectar con el público, arrancó sonrisas y aplausos, convirtiéndose en una de las actuaciones más celebradas de la jornada.
La música continuó de la mano de FERNANDO MARIN quien realizó un emotivo recorrido por las canciones de Camilo Sesto, brindando un merecido homenaje a uno de los artistas más recordados de nuestra música.
La elegancia y la tradición llegaron después con Isabel Picon Lopez y Loli Liria, que ofrecieron un precioso repertorio de castañuelas, interpretando piezas tan emblemáticas como La boda de Luis Alonso, demostrando una vez más la belleza y la vigencia de este arte tan nuestro.
Uno de los momentos más sentidos lo protagonizó Montse Rodríguez Díaz, que emocionó profundamente a los asistentes con la fuerza y la verdad de sus poesías, recitadas con una sensibilidad y sentimiento que llegó al corazón de todos.
La parte lírica estuvo magníficamente representada por Karol Luque, que nos hizo viajar en el tiempo y revivir la emoción de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, acompañada por Fredi Mercuri, en una actuación que despertó grandes recuerdos y sentimientos compartidos.
La variedad musical llegó con Carmen Valenzuela, quien conquistó a los asistentes con sus baladas y rancheras, interpretadas con sentimiento y cercanía, conectando perfectamente con un público conocedor y entregado.
El cierre de la jornada estuvo marcado por las palabras de agradecimiento de la presidenta de la Casa de Andalucía en Barcelona, quien trasladó su reconocimiento y gratitud JOSE ANTONIO CALLEJA, a artistas, colaboradores, voluntarios y asistentes por hacer posible este esperado regreso. Finalmente, una entrañable foto de familia reunió sobre el escenario a todos los protagonistas de una tarde que quedará grabada para siempre en nuestra memoria.
El regreso del Mosaico Andaluz, no ha sido solamente la recuperación de un espectáculo. Ha sido el reencuentro con una parte muy importante de nuestra historia, la demostración de que las tradiciones que nacen desde el corazón nunca desaparecen y la confirmación de que, cuando la cultura, la amistad y el compromiso se unen, los sueños vuelven a hacerse realidad.
Ayer no recuperamos únicamente un evento. Recuperamos una emoción, una tradición y una parte de nuestra propia identidad.
